¿Dónde quedaron aquellos años?
Hoy, como otros tantos días, me he encontrado pensando en todo aquello que me rodea, y en todo aquello que ha quedado atrás. Especialmente en esto último. Y me pregunto: ¿Dónde quedaron aquellos años?
¿Dónde quedaron los años en los que la cultura no era sino el fruto del estudio, de la superación, de la autocorrección, de la cultivación magistral del humano? ¿Dónde están los tiempos en los que la cultura era el pase hacia una dignidad personal, una mayor calidad de vida, un futuro cómodo ganado con el esfuerzo diario?
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¿Dónde quedaron aquellos años en los que no había discotecas? ¿Dónde fueron aquellas fiestas de etiqueta, o no, en la que había una socialidad que ahora ya no existe, comida ésta por las redes sociales y demás inventos? ¿Dónde fueron todas esas costumbres gracias a las que, antes de follarte al prójimo, había una suerte de tiempo en el que se conocía a la otra persona?
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¿Dónde quedaron aquellos años en los que los gángsters vestían con pajarita y sombrero calado, y las mujeres aún defendían su honor a base de hacerse respetar? ¿Dónde están aquellas mujeres que no se comportaban como objetos de deseo sino como entes dignos de admiración, ejemplos de pureza y sutilidad? ¿Dónde se escondieron aquellas mujeres que llevaban aquellas ligas, ligas más propias de una divinidad etérea e inasible que de una mortal? ¿Dónde quedaron aquellos años en los que ni las mujeres se vestían con la mitad de ropa necesaria ni los hombres babeaban como animales en celo, irracionales y sin respeto alguno hacia el género femenino?
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¿Dónde quedaron aquellos años en los que la música era una explosión constante de nuevas melodías, de nuevas sensaciones, de nuevos colores; de experimentación y búsqueda de la expresión de lo más hondo del alma, de lo más elevado del espíritu y de lo más bajo del subconsciente? ¿Dónde han quedado esos años, que han sido reemplazados por una degeneración basada en la música como manera de sacar dinero a espuertas a gente ignorante y cada vez menos preparada para la vida intelectual?
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Y tras preguntarme todo esto, me planteo: ¿Por qué todo esto ha quedado atrás? Al fin y al cabo son valores que no degradan al ser humano, algunos de ellos incluso lo elevan más que los valores actuales. Mais voilà, todo esto se ha perdido, y yo me hundo en esta absurda nostalgia de una vida que no he vivido, de unos años que no he experimentado, de un aire que no he respirado.
Y yo, inmerso en esta vida, me ahogo en esta absurda nostalgia que me quiebra las ganas de mirar hacia adelante. Mirar hacia atrás resulta demasiado gratificante para ello.
domingo, 15 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Klavier feat. Morbidmacabra.
Una cuerda fina y candente
helada, de aire, puro alambre;
tornose tosca y disparate
en su mundo de ruido,
cosida a puentes de hambre,
sorda y única, volviose niño.
Armiño puro otros dirían
tal vez fuego, sangre al día;
mas sin contar casi con hombría
¡Carajo! La hizo mujer, arpía.
De mal despertar y mente impía
saboreó las peores mieles de la rebeldía.
helada, de aire, puro alambre;
tornose tosca y disparate
en su mundo de ruido,
cosida a puentes de hambre,
sorda y única, volviose niño.
Armiño puro otros dirían
tal vez fuego, sangre al día;
mas sin contar casi con hombría
¡Carajo! La hizo mujer, arpía.
De mal despertar y mente impía
saboreó las peores mieles de la rebeldía.
jueves, 5 de abril de 2012
Sin Título, 46.
Serenata de un marinero a la noche.
Noche marina, momento oscuro
de estrellas, Luna y calma lleno,
ya tu aroma denso a nostalgia huelo;
en mi alma, el canto de mi sirena escucho.
Contra la soledad de este mar lucho
con tu recuerdo; mientras, sentado espero
que las olas me borren. Intento
verte brillar, otra vez, sólo un segundo.
Noche marina, en esta tierra sin tierra
navego; no acabes nunca.
La mar es negra, pulida, llana.
Oscuridad estrellada, haz que sienta
tu oleaje desde dentro; que mi alma se funda
entre tus caricias saladas, dulces, heladas.
martes, 13 de marzo de 2012
Sin Título, 45.
Aroma Caribe.
Ojos de fuego que en la penumbra
me abrasan,
que me atraen, me pueden, olor a espuma.
Piel, brisa, susurro a gritos,
vientre dorado, ardientes curvas,
arráncame de un mordisco
mi razón, toda cordura.
Lengua de plata, perfume de locura
para mis sentidos,
déjame escalarte en una tormenta
furiosa, de caricias y dulzura,
animal salvaje, pura violencia.
Hierro candente, jadeos, gemidos
escondidos en la oscuridad del paraíso,
Edén ardiente y húmedo, tan lleno
de ti, tan lleno de nosotros.
jueves, 8 de marzo de 2012
Sin Título, 44.
Besoin de respirer.
No puedes ocultarte,princesa,
ni correr, ni esconderte.
¿Cómo vas a lograrlo, si,
a cada momento,
apareces donde menos se te espera?
ni correr, ni esconderte.
¿Cómo vas a lograrlo, si,
a cada momento,
apareces donde menos se te espera?
Te encuentro en el frío viento,
en invierno,
en las tardes oscuras y nubladas
que auguran lluvia sin tormento.
en invierno,
en las tardes oscuras y nubladas
que auguran lluvia sin tormento.
Te encuentro en la espléndida mañana
de primavera,
soleada y con una brisa fresca,
en las flores y su helada escarcha.
de primavera,
soleada y con una brisa fresca,
en las flores y su helada escarcha.
Te encuentro en ese aroma a placer
del verano,
en esos crepúsculos eternos en los que
el Sol no termina de esconderse.
del verano,
en esos crepúsculos eternos en los que
el Sol no termina de esconderse.
Te encuentro, al fin, en las hojas caídas
de los árboles, en otoño,
en ese aire aún caliente que,
ah, me hace recordar tu piel y la mía.
de los árboles, en otoño,
en ese aire aún caliente que,
ah, me hace recordar tu piel y la mía.
Te encontré en cada grano de arena
de aquella playa;
en cada rayo de aquel Sol
que mi piel abrasaba,
en cada pliegue de las olas
de mi memoria.
de aquella playa;
en cada rayo de aquel Sol
que mi piel abrasaba,
en cada pliegue de las olas
de mi memoria.
Te encontré en cada Luna llena,
en cada noche de estrellas repleta,
en cada rincón oscuro en el que
nos perdíamos,
yo, bohemio, y tú, doncella.
en cada noche de estrellas repleta,
en cada rincón oscuro en el que
nos perdíamos,
yo, bohemio, y tú, doncella.
Te encontré y te encuentro
en cada nota de cada pieza,
en cada vals de Chopin,
en cada de Debussy cadencia.
en cada nota de cada pieza,
en cada vals de Chopin,
en cada de Debussy cadencia.
Te encuentro, y te encontré,
y espero seguir encontrándote,
en cada segundo,
y cada minuto,
cada hora larga,
cada momento níveo contigo
y cada instante perdido sin ti.
y espero seguir encontrándote,
en cada segundo,
y cada minuto,
cada hora larga,
cada momento níveo contigo
y cada instante perdido sin ti.
Y espero, princesa, que dejes a este pobre iluso que,
siendo un plebeyo vil,
se vuelva príncipe a tu lado.
siendo un plebeyo vil,
se vuelva príncipe a tu lado.
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