Yo no podría. Es bien sencillo; yo no podría.
Es una frase simple, y, sin embargo, tras ella se esconde todo lo que puedas imaginar. Se ocultan no sólo emociones tales como la impotencia, sino una amplia gama de seres que, invisibles, tornan a la luz del grisáceo Sol cuando menos se les necesita.
Impotencia, rabia, ira, venganza, dolor, desesperación, cólera, amargo sabor, enfermedad del alma, de la mente y del cuerpo, furiosa tormenta que agita mi ser, odio, odio, venganza, venganza.
Dolor, tristeza, lamento ingrávido, impotencia plena, cólera hacia lo que más quieres, odio hacia lo que más odias, oscuridad, oscuridad, nada vuelve.
La muerte es ahora pureza: sin mácula, sin dolor, sólo el placer de no ser, de estar o parecer, de dejar de existir y sentir, vivir, vivir.
Morir, morir solo en un Universo frío y sin sentimientos, frío como el aire que respiras, solo como el rincón en el que se esconde tu agitada alma, sólida como la capa que has creado en ti y de la que no te escaparás en mucho tiempo.
Yo no podría. La Luna no podría. Las estrellas no podrían.
¿Quién podría, pues? ¿Podría esa invención mediocre que es la moral? ¿Podría la conciencia irracional y animal que me genera ansias de morir, y de matar muriendo? ¿Acaso algo de esto podría?
No. No podría.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Sin Título, 30.
Gracias? Palabra vacía, sin sentido. Ya no.
El mundo se ha oscurecido; ya la noche toma las calles y la Luna se ha olvidado de aparecer. Ahora se te presenta una encrucijada en la que puedes elegir entre pasear solo y en silencio, o buscar a alguien.
Y si decides buscar a alguien? Motivación vacía, sin sentido. Ya no.
Ahora el mundo se ha vuelto del revés; la decadencia nocturna, la degeneración y la impotencia se han hecho dueñas del entramado laberíntico de una ciudad que agoniza sin remedio, entre estertores irremediables.
Ahora, el pasado es un espejo en el que se puede predecir el futuro, ciento ochenta grados. Ahora ya no se recoge lo que se siembra, sino todo lo contrario; ahora, la gente a la que buscas huye, e incluso tú huyes de la gente que te busca, sólo por no querer afrontar los problemas que te puedan acarrear.
Y si te armas de valor e intentas cambiarlo todo? Ni se te ocurra, todo eso te viene grande.
Es sencillo de explicar: ahora el fuerte es irónico, sarcástico; el débil se acurruca en un rincón vacío y solo mientras ve su vida pasar, impotente. Sin embargo, como en todo, hay matices: el fuerte deja traslucir que no lo es tanto, y esconde, en un rincón vacío, parecido al del débil, una serie de pensamientos y emociones que no le hacen ningún bien;
Se da cuenta de que todo no es ni fácil ni bello, todo está lleno de una capa maloliente y espesa de odio, rencor y desesperación, todo se pudre, Lacrimosa, Lacrimosa, duerme tranquilo mientras otros cargan contra ti, siente que las nubes se abren y que sólo hay noche y soledad, siente, siente, llora amargamente la flor que se marchitó en algún lugar, acude como espectador a tu suicidio, no te dejes llevar por ellos.
No te dejes llevar por ellos.
El mundo se ha oscurecido; ya la noche toma las calles y la Luna se ha olvidado de aparecer. Ahora se te presenta una encrucijada en la que puedes elegir entre pasear solo y en silencio, o buscar a alguien.
Y si decides buscar a alguien? Motivación vacía, sin sentido. Ya no.
Ahora el mundo se ha vuelto del revés; la decadencia nocturna, la degeneración y la impotencia se han hecho dueñas del entramado laberíntico de una ciudad que agoniza sin remedio, entre estertores irremediables.
Ahora, el pasado es un espejo en el que se puede predecir el futuro, ciento ochenta grados. Ahora ya no se recoge lo que se siembra, sino todo lo contrario; ahora, la gente a la que buscas huye, e incluso tú huyes de la gente que te busca, sólo por no querer afrontar los problemas que te puedan acarrear.
Y si te armas de valor e intentas cambiarlo todo? Ni se te ocurra, todo eso te viene grande.
Es sencillo de explicar: ahora el fuerte es irónico, sarcástico; el débil se acurruca en un rincón vacío y solo mientras ve su vida pasar, impotente. Sin embargo, como en todo, hay matices: el fuerte deja traslucir que no lo es tanto, y esconde, en un rincón vacío, parecido al del débil, una serie de pensamientos y emociones que no le hacen ningún bien;
Se da cuenta de que todo no es ni fácil ni bello, todo está lleno de una capa maloliente y espesa de odio, rencor y desesperación, todo se pudre, Lacrimosa, Lacrimosa, duerme tranquilo mientras otros cargan contra ti, siente que las nubes se abren y que sólo hay noche y soledad, siente, siente, llora amargamente la flor que se marchitó en algún lugar, acude como espectador a tu suicidio, no te dejes llevar por ellos.
No te dejes llevar por ellos.
Sin Título, 29.
Luz de alegría en un mundo sombrío y triste.
Oh tú, inesperada amante, amiga,
que al verte perdí el aliento
y mi alma voló como el viento,
fuiste mi única salida.
Créeme, oh amada, no miento
si digo que eres calor, pasión,
que me llevas a la exaltación,
que me sacas de este mundo ceniciento.
Llegaste a lo más hondo de mi corazón
haciendo uso de tus encantos
de noches en vela, sentados
juntos en un rincón.
De tus curvas quedé prendado,
tu aroma me hace perder la cabeza,
y si sigo contigo harás que enloquezca...
Oh tú, botella de vodka, me tienes enamorado.
Oh tú, inesperada amante, amiga,
que al verte perdí el aliento
y mi alma voló como el viento,
fuiste mi única salida.
Créeme, oh amada, no miento
si digo que eres calor, pasión,
que me llevas a la exaltación,
que me sacas de este mundo ceniciento.
Llegaste a lo más hondo de mi corazón
haciendo uso de tus encantos
de noches en vela, sentados
juntos en un rincón.
De tus curvas quedé prendado,
tu aroma me hace perder la cabeza,
y si sigo contigo harás que enloquezca...
Oh tú, botella de vodka, me tienes enamorado.
Sin Título, 28.
Y es el mar...
Y es el mar, como tú jamás
conociste, una realidad simple,
nada igual a la voz tiple,
mi vida, mi mundo, todo atrás.
Y es la tormenta, el almizcle,
el poder de tu mirada
por los dioses guardada,
un ave del paraíso triste.
Y es la luz breve, pasada,
furtiva, lenta, con esmero,
lluvia, soledad, austero
corazón, pasión acaramelada.
Con hedonismo el mundo entero
te ofrezco, princesa,
mi vida, el viento te besa,
con placer, lujuria y esmero.
Y es el desierto, arena espesa,
una danza árabe, dulce,
potente, tierna y que urge,
experiencia, valor y turquesa.
Y el viento mi alba turbe,
y la marca sin mácula juzgue,
el aria que solitaria se alza
tras pensar brevemente el rostro
acuciando el fragor de los ojos
escuchando en silencio mi alma.
Y es el mar, como tú jamás
conociste, una realidad simple,
nada igual a la voz tiple,
mi vida, mi mundo, todo atrás.
Y es la tormenta, el almizcle,
el poder de tu mirada
por los dioses guardada,
un ave del paraíso triste.
Y es la luz breve, pasada,
furtiva, lenta, con esmero,
lluvia, soledad, austero
corazón, pasión acaramelada.
Con hedonismo el mundo entero
te ofrezco, princesa,
mi vida, el viento te besa,
con placer, lujuria y esmero.
Y es el desierto, arena espesa,
una danza árabe, dulce,
potente, tierna y que urge,
experiencia, valor y turquesa.
Y el viento mi alba turbe,
y la marca sin mácula juzgue,
el aria que solitaria se alza
tras pensar brevemente el rostro
acuciando el fragor de los ojos
escuchando en silencio mi alma.
Sin Título, 27.
Un breve reflejo.
Un breve reflejo, un fugaz destello,
frondosa arboleda, oscuro tormento,
pasión censurada, gestos de hielo,
gracias a la noche que aún hay cielo.
Un breve final, puro y estrellado,
horizonte nocturno, calma y consuelo,
paz a los hombres con un arpegio,
gracias a las almas por aguantar su peso.
Un breve acorde, un largo silencio,
una obra de arte que ha de surgir
de manos del que pronto ha de vivir
falsa paz, falsa tensión,
falsas ondas, falso viento.
Una breve frase, la sorpresa grata
que tanto tiempo el espíritu aguarda
esperando fiel a sus creencias
esperando el perdón de sus pecados.
Un breve limbo que finaliza
dando paso a una triste vida,
triste, triste existencia mísera,
tristes ansias de libertad impía.
Una breve eternidad sin nada que hacer
más que aguardar, intentar poder,
ejercer y caer, llorar y padecer
todo aquello antes de fenecer
y gritar al mundo que ése fue tu parecer.
Una breve cadencia, una carencia,
una caricia, una tormenta,
una llovizna, una cruel naturaleza,
salvaje soledad en una devastada multitud.
Una breve fe en breves alturas,
unas acechantes sombras, que
perennes, fuertes y altas
ocultan la Luna a tu mirada.
Una breve Luna, blanca y bella,
sin mácula y sin virginidad
sufriendo callada el haber sido mancillada
por unos extraños hechos de piel dorada
que reclamaron lo que era suyo sin pensar en ella.
Un breve poema, un breve poeta,
unos breves ideales sin sentido
sin necesidad de olvido
pues la sociedad cumplió su parte.
Un breve verdor, un anhelo,
una respiración sin aliento,
un llanto que desde dentro
perfora los breves sentimientos.
Una breve vida que toca a su fin,
una breve plegaria que parece dormir,
un breve Dios que mira sin ver,
un breve frío antes de querer creer
que la triste vida toca a su fin,
un breve frío antes de querer creer
que llegó la hora de morir.
Un breve reflejo, un fugaz destello,
frondosa arboleda, oscuro tormento,
pasión censurada, gestos de hielo,
gracias a la noche que aún hay cielo.
Un breve final, puro y estrellado,
horizonte nocturno, calma y consuelo,
paz a los hombres con un arpegio,
gracias a las almas por aguantar su peso.
Un breve acorde, un largo silencio,
una obra de arte que ha de surgir
de manos del que pronto ha de vivir
falsa paz, falsa tensión,
falsas ondas, falso viento.
Una breve frase, la sorpresa grata
que tanto tiempo el espíritu aguarda
esperando fiel a sus creencias
esperando el perdón de sus pecados.
Un breve limbo que finaliza
dando paso a una triste vida,
triste, triste existencia mísera,
tristes ansias de libertad impía.
Una breve eternidad sin nada que hacer
más que aguardar, intentar poder,
ejercer y caer, llorar y padecer
todo aquello antes de fenecer
y gritar al mundo que ése fue tu parecer.
Una breve cadencia, una carencia,
una caricia, una tormenta,
una llovizna, una cruel naturaleza,
salvaje soledad en una devastada multitud.
Una breve fe en breves alturas,
unas acechantes sombras, que
perennes, fuertes y altas
ocultan la Luna a tu mirada.
Una breve Luna, blanca y bella,
sin mácula y sin virginidad
sufriendo callada el haber sido mancillada
por unos extraños hechos de piel dorada
que reclamaron lo que era suyo sin pensar en ella.
Un breve poema, un breve poeta,
unos breves ideales sin sentido
sin necesidad de olvido
pues la sociedad cumplió su parte.
Un breve verdor, un anhelo,
una respiración sin aliento,
un llanto que desde dentro
perfora los breves sentimientos.
Una breve vida que toca a su fin,
una breve plegaria que parece dormir,
un breve Dios que mira sin ver,
un breve frío antes de querer creer
que la triste vida toca a su fin,
un breve frío antes de querer creer
que llegó la hora de morir.
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